Recuerde siempre:


Lo que no se Conoce, no se Respeta y lo que no se Respeta, no se Ama.
No hemos echado en el olvido las palabras del administrador de la Reina de Cusa en la conversación que mantuvo con el diácono Felipe y que se perpetuaron en el Libro de los Hechos de los Apóstoles: "Señor, ¿Cómo puedo entender si no tengo a nadie que me lo explique?."

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Friday, January 3, 2014

La historia de nuestro calendario

Nuestro actual calendario está basado en el calendario juliano impuesto por el emperador romano Julio César (Roma, 12/13 de julio del año 100 a. C. - Roma 15 de marzo del año 44 a. C.) que a su vez procede del que utilizaban los egipcios desde el 4236 a. C. que fueron los primeros en señalar al sol como punto de referencia estableciendo que la tierra tardaba un período de 365 días y, más o menos, un cuarto de día en girar alrededor de éste.
 Este sistema de medida del tiempo y las estaciones dividido en días, meses y años se basa, además de en los movimientos de la tierra alrededor del sol, en las apariciones y desapariciones periódicas del astro rey y la luna. Así:
1. un DIA  se denominaba al tiempo necesario para que la tierra rotase sobre su propio eje,
2. un MES se calculaba como el período de tiempo que transcurría entre dos lunas llenas o el número de días que la luna tardaba en girar alrededor de la tierra (29.5 días)
3. un AÑO era el tiempo que la tierra tardaba en girar alrededor del sol (365 días, 5 horas, 48 minutos y 45.5 segundos, o sea, 365 días y un cuarto de día) y se denomina año estacional, tropical o solar.

 Cuando Julio César llegó a Egipto en el aproximadamente 49 a. C. y conoció el calendario que utilizaban allí encargó a Sosígenes de Alejandría que diseñase uno nuevo para el imperio.
Este calendario tenía una duración de 365 días y un día adicional añadido cada tres años para compensar el desfase natural por la rotación no sincrónica de la tierra en torno al sol.
Fue posteriormente César Augusto (Roma, 23 de septiembre del año 63 a. C. – Nola, 19 de agosto del año 14 d. C.) el que realizó una mejora en el calendario romano corrigiendo los cálculos, sumando este día adicional cada cuatro años y añadiéndolo como año bisiesto. 
 Aunque el calendario juliano era bastante preciso cada 130 años se perdía un día por eso el 4 de octubre de 1582 el Papa Gregorio XIII llevó a cabo otra reforma dando lugar al CALENDARIO GREGORIANO.
Este nuevo calendario solucionó el problema que planteaba el hecho de que el año juliano tuviera 11 minutos y 14 segundos más que el año solar.
Gregorio XIII, asesorado por el astrónomo jesuita Christopher Clavius promulgó el 24 de febrero de 1582 la bula Inter Gravissimas en la que establecía que al jueves 4 de octubre de 1582 le seguiría el viernes 15 de octubre de 1582.
Con la eliminación de estos diez días desaparecía el desfase con respecto al año solar y así se propuso que aquellos años bisiestos que son múltiplos de 100 sólo sumasen un día si también son múltiplos de 400 para evitar que hubiese demasiados años bisiestos.
Esta reforma gregoriana no llegó a todas partes por igual ya que por aquel entonces la fe dividía Europa. 
Si bien:
* los católicos implantaron el nuevo anuario en 1582
* los protestantes continuaron con el calendario juliano hasta el siglo XVIII y 
* los ortodoxos no aceptaron la nueva fórmula hasta el siglo XX. 

 El ORIGEN DEL NOMBRE DE LOS MESES DEL AÑO: 
 El término mes proviene del latín MENSIS y es cada uno de los doce períodos de tiempo (entre 28 y 31 días) en los que se divide un año y tiene relación con las DOCE CONSTELACIONES DEL ZODIACO 
* En un principio en la Roma antigua el año constaba de 10 meses comenzando el año con el mes de marzo (cuando comenzaba la campaña militar) y así los últimos cuatro meses fueron denominados
- septiembre (séptimo mes),
- octubre (octavo mes),
- noviembre (noveno mes) y
-diciembre (décimo mes). 
 Enero. Proviene del latín Ianuarius y es el mes dedicado al dios Jano, el dios de los portales y del principio y el final, por esto su imagen se representa con dos caras como las dos caras de una puerta, una mirando al este y la otra al oeste, o sea, por donde sale y se pone el sol. 
Tiene 31 días. “Enero mojado, bueno para el tiempo, malo para el ganado”. 
Febrero. Era el mes dedicado al dios Februs, el dios de la purificación
El 15 de este mes se celebraba la Februalia (fiesta romana de la purificación) que consistía en que los sacerdotes golpeaban a la viandantes romanos con unas tiras de cuero de animales que sacrifican para ello llamadas februas para purificarlos de sus faltas. Tiene 28 ó 29 días (año bisiesto). “En febrero loco, ningún día se parece a otro”. Marzo. Del latín martius estaba dedicado al dios Marte, el dios de la guerra
En la Roma primitiva el año comenzaba precisamente este mes en el que se iniciaban las campañas bélicas. Este mes tiene 31 días.” Marzo ventoso y abril lluvioso, hacen a mayo florido y hermoso”. 

Abril. Del latín aprilis, que a su vez proviene de “aprire" (abrir) cuando en Roma comienza la primavera y empiezan a abrirse las flores y a desarrollarse la vegetación. Está dedicado a Venus (Apru), la diosa de los jardines, la belleza y del amor. Este mes tiene 30 días. “En abril, aguas mil”
 Mayo. Unos atribuyen su nombre al latín maius en honor a la diosa romana Maya (el primer día de este mes se plantaba un árbol llamado "mayo", símbolo de la primavera) y otros que es un homenaje a los ancianos o protectores del pueblo ya que deriva de la palabra latina majorum que significa mayores. 
Este mes tiene 31 días. “Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo, y si vuelve a llover, vuélvetelo a poner”.
Junio. Existen también dos versiones sobre el origen de su nombre: la primera dice que proviene de iunius, dedicado a Juno, la diosa protectora de la mujer, el matrimonio y los nacimientos, también diosa del hogar y la otra dice que proviene de juniors y se le dedicó a los jóvenes en oposición a mayo dedicado a los mayores. 
Este mes tiene 30 días. “Junio claro y fresquito para todos bendito”
 Julio. Procede de iulius, en honor a Julio César ya que él nació en este mes. Antes de que éste modificara el calendario romano este mes se llamaba quintilis, por ser el quinto empezando desde marzo.
 Debido a que era la época en que se llevaba a cabo la recolección del trigo se representaba con un segador practicando esta faena agrícola. Tiene 31 días. "Julio caliente, quema al más valiente".
Agosto. Del latín augustus, rinde homenaje al emperador Augusto por haber restaurado la república y terminado con las guerras civiles. Consta de 31 días. “Cuando llueve en agosto, llueve miel y mosto”. 
 Septiembre. Procede del latín septem, es decir, siete porque era el séptimo mes cuando el año empezaba en marzo. 
Diferentes escenas de vendimia representan este mes dedicado al dios Vulcano. “Septiembre o seca fuentes o lleva puentes”. 
 Octubre. Proviene del vocablo octo que significa ocho ya que era el octavo mes cuando el año comenzaba con el mes de marzo en el antiguo calendario romano. 
Tanto la vendimia como la siembra, tareas de la época que marca, servían para simbolizarlo. Tiene 31 días. “Octubre lluvioso, año copioso”. Noviembre. Del latín novem, o sea nueve. Este mes es de 30 días. ”Entrado noviembre, quien no sembró, que no siembre”. Diciembre. Del latín decem, por ser el décimo mes del antiguo calendario romano en honor a la diosa Vesta, diosa del fuego del hogar. Se lo representaba con un esclavo que llevaba una antorcha encendida en alusión a las fiestas saturnales. Este mes tiene 31 días. “En diciembre la tierra se duerme”. 
 ORIGEN DEL NOMBRE DE LOS DÍAS DE LA SEMANA 

Lunes. Del latín lunae dies, día de la luna. 
En nuestro calendario cristiano hay un tiempo litúrgico que se rige por el calendario lunar que es la Cuaresma, por este motivo la Semana Santa no se celebra siempre por las mismas fechas. 
Martes. Del latín martis dies, día de Marte que era el dios de la guerra. 
Miércoles. Del latín mercuri dies, día de Mercurio. Era el dios del comercio y el de los viajeros, por ese motivo sus templos se edificaban a la entrada de los pueblos. 
Jueves. Proviene del latín ioviis dies, día de Júpiter, el dios del cielo, de la luz del día y del tiempo atmosférico. 
 Viernes. Del latín veneris dies, día de Venus, diosa romana del amor. 
Sábado. Proviene del hebreo sabbath que significa descanso y para los judios es el último día de la semana. 
Domingo. Del latín dominicus dies, día del Señor. Para los cristianos es tradicionalmente el séptimo día de la semana, aunque en realidad es el primero porque se consagra a Jesucristo que resucitó después del sabbath.
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